Prepárate para tu entrevista

Prepararte para la entrevista para un programa de maestría puede ser difícil. Aunque las entrevistas varían según el campo de estudio y la universidad, aquí encontrarás algunos consejos generales que te ayudarán a sentirte listo para enfrentar este momento.
Investiga
Esto puede sonar redundante, porque deberías haber investigado cada detalle de la institución antes de postular –¿no?–. Pero repasar lo que ya sabes y averiguar algunas cosas más nunca le hizo daño a nadie. Entonces, asegúrate de cuáles son sus valores e identifica los que más se alinean a tus ideales. También es importante que sepas quiénes son los encargados de realizar las entrevistas en la universidad a la que estás postulando y qué información sobre ti tendrán a la mano al momento de hacerte las preguntas.
Contáctate
Trata de contactarte con personas que ya hayan ingresado al programa anteriormente, pero también con algunas que no lograron entrar. Pregunta quiénes fueron sus entrevistadores y en qué se enfocaron. Más aún, indaga qué creen que hicieron bien y qué podrían haber hecho mejor, basándose en las reacciones o respuestas de los entrevistadores.
Sé coherente
Lee –y relee– los documentos de tu postulación, porque tendrás que validar la información que has proporcionado, ya sea con preguntas específicas o demostrando las habilidades que has mencionado. Ten clara tu línea de pensamiento y cómo se relaciona con la visión de la institución que has elegido y tus objetivos. Haz tu elevator pitch de la ya conocida pregunta «Walk me through your resume». Piensa si hay alguna información adicional –tal vez un logro en las últimas semanas– que puedas destacar.
Prepara respuestas
Las preguntas cliché de los entrevistadores están permitidas, pero no creas que por eso tu podrás dar una respuesta igual de cliché con un resultado positivo. Conoce qué línea sigue la escuela y por dónde suele llevar la entrevista: haz una lista de anécdotas y momentos clave que puedan ayudarte y piensa qué preguntas responde cada una. Piensa qué te preguntarías a ti mismo si leyeras tu CV y tus ensayos. Practica respuestas para preguntas conductuales. Anota tus ideas, léelas en voz alta y mejóralas.
Prepara preguntas
Los entrevistadores no son los únicos que pueden preguntar. De hecho, tu también debes hacerlo. Ten presente qué dudas o curiosidades tienes sobre el programa para poder hacer preguntas y/o comentarios que demuestren interés, preparación e inteligencia.
Conoce tus defectos
Tienes que ser consciente de tus debilidades, no solo en tus estudios o carrera profesional, sino también las que podrían sabotear el momento de la entrevista –por ejemplo, si los nervios te ganan y te quedas en blanco–. Ahora, piensa en soluciones: prepara tus respuestas a preguntas incómodas sobre esos meses en los que no trabajaste y/o averigua sobre ejercicios de relajación. Todo vale.
Practica
La práctica hace al maestro. Frente al espejo y con una cámara; con amigos, familiares o colegas en quienes confíes; con tu asesor. Ten en cuenta que los distintos puntos de vista te pueden ayudar a dar lo mejor de ti.
¡Demuestra seguridad y sé un as en la entrevista!